Quién?

Gracias por leer!!!

La mayoría de las publicaciones aún son borradores... Me despido no sin antes decir: Tras las acciones, un lleno total; tras las propuestas, un gran público; en la batería, un lobo; y en la voz e inspiración y no menos importante y al contrario, lo más importante, tú: una flor azul detrás de mis pensamientos… Gracias totales!!!

Sleeping with ghost‏

|
Aquella era una noche bella, las estrellas brillaban en el cielo y no había nubes que nublaran la vista…

El manto de la noche abrigaba mis sentidos y un anhelo lejano clamaba por mi esencia. A cada minuto que pasaba de la noche, el aire cambiaba más, transformando todo en un calido ambiente…

Sin darme cuenta, el susurro del viento entró por mi ventana, traía mensajes de una lejana voz que mi corazón anhelaba… me llamaban una y otra vez, estremeciendo mi corazón. Pronto un sueño se apoderó de mis pensamientos, y poco a poco me fui adentrando en la eternidad… mi corazón latía rápidamente y, en su interior, una voz resonaba calidamente, vibrando mis sentidos, llenando mis reacciones una y otra vez; todo era un caos controlado: una reacción viajaba desde lo profundo de mi alma hasta los rincones de mi piel, mil y un veces.

La sensación había invadido mis emociones y se había guardado en lo profundo de mi corazón, como si fuera una especie de carta de un lejano corazón.

Esa sensación fue llamándome, pedía que viajara por el viento hasta donde ella estaba. Pronto mi esencia fue alejándose, abordó al viento para viajar hasta donde un corazón clamaba por su presencia.

Sin notar tiempo y distancias, me vi envuelto en un lugar ajeno. Pude mirar aquel corazón que llamaba al mío, estaba recostada, eras tú. Como un suave susurro acaricié tus brazos. En un instante tu sutil figura me llamó, y me recosté a un lado de ti.

Tu piel era tan suave y frágil que mis manos no resistían por tocarla más. Tu calida voz pronunciaba mi nombre y buscaba llamar a mi corazón…

Recostados ambos en la cama, te abrace, colocando mis manos en tu espalda y acaricié cada centímetro de tu piel. Tu voz cambió al sentir el rose de mi piel, se volvió más tenue y suave… y tu aliento y respiración eran tibios.

Mis brazos buscaron tu cuerpo. Pronto te acomodaste entre mi cuerpo; tu espalda quedó ante mis ojos, y mis manos buscaron tu estomago… a cada choque de mis manos con tu delicado estomago, nuestros corazones se estremecían; se llamaban el uno al otro.

Te abrace fuertemente contra mi pecho, sentía como tu cadera tocaba mi cuerpo. Mi aliento acariciaba tu cuello. En ese instante mis manos subieron lentamente hasta tu rostro, y tú dirigiste tus labios a los míos. Ese beso sólo duró un instante, pero se congeló eternamente en un rincón de nuestros corazones.

La pasión comenzó a respirarse y a probarse en tus labios; la suave humedad de ellos entraba en mis emociones, pronto mis manos buscaban la calidad de tu corazón; bajé la poca ropa que me impedía ver su desnudez y sentir su calidez. Mi piel rozó tu pecho y pronto tu voz comenzaba a llamarme más, mientras que tu aliento y caricias, iban en aumento.

Besé con cuidado tu cuello, bajando por tu espalda, donde se esconde una flor… pronto las posiciones cambiaban, esta vez podía admirar tu estomago. Tomé un tiempo para jugar con tu cuerpo, para tocar tu piel y para sentir tu aliento. Acaricié con el mayor amor tu estomago y pecho, pues en su reflejo se podía apreciar toda la sublimidad de una flor. Pronto mis labios pedían por probar el sabor de tu piel, y sentir el calor de tu corazón: lentamente beso tus labios, para robar un poco de tu aliento; besé tu mejilla, para sentir el calor y deseo de tu piel; besé tu cuello, tratando de contagiar la pasión que en mí crecía; besé tu pecho, tratando de probar las mieles de tu corazón; rosé con mi aliento la suavidad de tu estomago…

Tu sutil figura bailaba hipnotizada como la mía; ambos éramos presa de nuestros instintos, instintos que salían desde lo profundo de nuestros corazones.

Tus brazos rodearon mi cuello y tocaron lentamente mi pecho; de un solo tajo quitaron la poca ropa que cubría mi dorso, y se deslizaron por mi cuerpo. Los besos ya eran unísonos, y como ecos viajaban por todo nuestro cuerpo. Nuestro aliento dibujaba la pasión por todo el ambiente, y mis manos ya habían grabado mil detalles en lo profundo de tu corazón.

Mis manos envolvieron tu figura y acariciaron más de ella, colocando especial cuidado en la joya que tienes en tu estomago… lentamente quité la poca ropa que quedaba en tu sublime silueta. Tú me abrazaste con tus piernas, presionabas con ellas mi cadera, como si no me quisieras dejar… presione mis manos contra tu espalda, tratando de tenerte más cerca de mí… tus manos estaban en mi espalda y pronto una recorrió todo mi cuerpo, pero se detuvo momentáneamente, para ser interrumpida por un sonido suave y ligero de tu boca, ocasionado por el rose de mi piel en tu interior.

En ese instante tu aliento chocó contra mi cuerpo y nuestros corazones latían al mismo ritmo. Mis manos estaban detrás de tu espalda, y mientras mi boca recorría el mar de tu cuello y pecho, sentías en tu interior como me empezaba a mover lentamente.

Arqueé la silueta de tu cuerpo; puse una de mis manos en tu espalda y la otra en tu abdomen, y mi boca se deleitaba con el sabor de tus sentimientos, que brotaban por los poros de tu piel, y tú te entregabas extasiada por el momento, acariciando mi espalda. Tus piernas presionaban más fuerte mi cuerpo y tus labios probaban la miel de mi ser…

Tu suave y calida piel brillaba ante la luz que se metía por la ventana. Tus ojos expresaban amor, extasiedad y pasión. El rose de tus manos sobre mi cuerpo causaba mil y un sensaciones, que juntas recorrían mis sentidos y emociones.

Pronto las respiraciones se aceleraron y los movimientos eran más constantes. Jugabas con mi pelo y besabas mi cuello; yo recorría tu espalda, cada rincón de ella y también lo hacía con tus piernas, que me sujetaban intensamente.

El masaje en tus piernas, espalda y a tu interior era suave, constante, y a cada segundo el deseo de tu piel por la mía y de mi corazón por tus sentimientos, era más fuerte. Sentí tu respirar en mi rostro, tu aliento era calido y suave, y ambos nos sumergimos en un prolongado suspiro.

Tu interior era cada vez más tibio y tu amor era cada vez más fuerte. En ese instante coloqué nuevamente tu delicada figura sobre la cama, para poder acariciar nuevamente tu cuerpo, pero lo haría con el mayor detalle posible.

Continuaba masajeando tu interior que cada vez era más tibio. Tus ojos miraban fijamente mi dorso y tus piernas comenzaban a bajar de mi cintura, pero no perdían la fuerza con la que me sujetaban. Acerqué mi rostro a tu cuerpo e inicie el recorrido de tus sentidos. Nuevamente probé tu estomago, pero esta vez me detuve a contemplar la joya que habita en ese lugar. Subí mis labios hacia tu pecho y con tus brazos rodeaste mi cuello, probé cada centímetro de ellos, buscando tocar con cada beso el amor que habita en tu corazón. Me alejé para subir hacia tu rostro y hacia tus labios, contemplé cada lunar y esos dos ojos que me miraban con tanto amor. Sólo me restaba probar el aliento que me había llamado, pero no apresuré el momento, sino disfrute cada choque de tu aliento con el mío, cada rose de tus labios, cada respiro y su eterna humedad y tibieza… el movimiento a tu interior se había comenzado a acelerar… y en tu pecho, tu corazón latía más rápidamente.

Tu voz ya no podía ocultar más la sensación, y la respiración de ambos se había vuelto más rápida… sentí con mis manos el palpitar de tu corazón que pedía continuar… en mi interior una serie de sentimientos se habían comenzado a encontrar, chocaban unos con otros: el deseo tocaba a la pasión, que a su vez impulsaba el cariño, que ayudado por el amor tocaban, besaban y se movían en tu cuerpo.

En ese momento, las vibraciones de nuestros cuerpos se volvieron más fuertes. Mi cuerpo se estremecía más profundo hacia tu interior. El contacto entre nuestros cuerpos en tu ser se había vuelto más constante, rápido y con un amor que al inicio se probaba en nuestros labios, pero que en ese instante estaba en el aire…

La humedad de tu cuerpo se volvió más suave, el aire cambió notablemente y el fuego se podía sentir en el ambiente. Tu voz ya era demasiado notoria, nuestro sudar hacia que nuestra piel brillara y se podían dibujar siluetas con nuestro aliento…

El sonido de tu voz comenzó a aumentar, era suave pero fuerte… el movimiento en tu interior se volvía cada vez más rápido y profundo. Tus brazos se apoyaron en mis hombros y colocaste tu rostro a lado del mío…

Tu piel continuó tocando mi cuerpo, y esta vez se podía sentir la electricidad saliendo desde tu ser, desde lo profundo de tu pecho, desde tu corazón, se dirigía hacia el mío, entraba por los poros de mi piel y recorría cada rincón de mi cuerpo, para terminar en mis sentimientos y grabado en lo profundo de mi corazón…

Tu voz se volvió tan fuerte como el momento y la pasión se deslizaba como gotas por nuestra piel. Ambos corazones se sincronizaron y el sentimiento nos tomó, recorrió cada parte de mí, para entrar por mi piel hacia tu ser...

Tu piel estaba empapada y esa sensación recorría íntegramente tu ser, pronto una reacción similar se creó en ti, y de la misma forma viajó hacia mí… recorrió súbitamente cada parte de mi cuerpo, viajando mil y un veces, hasta que ambas reacciones chocaron en el ambiente… el cosquilleó no cesó y el grito de nuestros corazones se presentía en nuestra piel… nuestras miradas se perdieron en la sublimidad del momento. Todo se aceleró y nuestros cuerpos se estremecieron unísonos en el instante… el tiempo corrió rápidamente y se congeló en un segundo preciso. Ambos quedamos abrazados en ese sentimiento…

Tus labios desprendieron un último suspiro, largo y fuerte como los sentimientos demostrados… los míos se acercaron a tus oídos y pronunciaron: te amo… dos lágrimas se deslizaron por tus mejillas y tus labios exclamaron la misma frase: te amo…

El viento comenzó a moverse alrededor de mí y tu figura comenzaba a desvanecerse. La brisa me llevaba… antes de irme pude acariciar tu mano una vez más…

En ese instante me despedí, pero no lo hice para siempre, pues el viento regresaría por mí cada vez que nuestros corazones lo anhelaran…






Creative Commons License
Sleeping with ghost‏ by José Uriel Gómez Raga is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 México License.
Based on a work at desertwolve.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://desertwolve.blogspot.com/.

1 comentarios:

blueberry dijo...

Bello y pasional!!! que bien es empezar el dia asi. Gracias =0)

Publicar un comentario